Debido a la crisis del sector inmobiliario últimamente se están viendo muchos casos de constructoras que quiebran o dejan de construir los pisos que habían empezado, por lo que hay que ser muy precavido y conocer como nos podemos proteger.

Normalmente cuando nos decidimos a adquirir una vivienda nos exigen la entrega de unas cantidades de dinero mientras se construye la vivienda y hasta la firma del contrato de compra-venta. Estas cantidades deben de estar garantizadas por los constructores o promotores mediante un seguro o aval.

En los casos en los que la construcción no llegue a iniciarse o no se termine, la promotora estará obligada a devolver dichas cantidades incrementadas, en general, en un 6% de penalización. Por este motivo, asegúrese a la hora de firmar el precontrato de que en el mismo figura este seguro o aval. El promotor deberá entregarle la póliza individual de este seguro o algún documento que acredite la existencia del aval e información sobre los mismos que también podrá obtenerse directamente la compañía aseguradora o la financiera, respectivamente ; de esta forma podrá conocer cual es el capital cubierto para su vivienda, la duración de la póliza, etc.

Si la vivienda no se llega a construir o no se finaliza en el plazo acordado con el constructor podemos exigir la devolución de esas cantidades entregadas inicialmente mediante la ejecución del aval.